El tiqui-taca. Daba gusto ver a Fernando Torres, nuestro Niño, en el glamouroso podio del FIFA World Player. A Xavi en la foto de familia. Y a otros tres españoles, Iker, Iniesta y Villa, entre los 10 primeros clasificados de la lista que apareció en la pantalla gigante. El estilo que Luis Aragonés instauró en la Selección ha multiplicado el valor del futbolista de este país, y lo ha hecho en apenas 12 meses. De 34 votos en 2007; se ha pasado a 995. De tres nominaciones, a 13.
De la mediocridad a la cima, gracias a una Selección que no sólo consiguió campeonar tras 44 años, sino que marcó un estilo que enamoró a todos. La Selección es líder en moda y en números, individualidades y equipo. Primera del ránking FIFA desde agosto, la Asociación Internacional de Periodistas Deportivos (AIPS) nombró a la Roja la mejor cofradía de deportistas del mundo que existió el pasado año, por encima del 4X100 metros de Jamaica, del Manchester, del Dream Team de baloncesto USA y de Ferrari, campeón de constructores en Fórmula 1.
Los jugadores españoles llevan ya la marca del tiqui-taca, que Luis elevó a la categoría de arte. A Luis hay que agradecerle un título y un estilo de juego. Pero el futbolista hispano también tiene mucho por lo que celebrar esa valentía: gracias al Sabio, el lunes en Zúrich, hoy en todo el globo, el caché de nuestros peloteros se ha multiplicado por treinta.
Casillas, Sergio Ramos, Puyol, Xavi, en Torres forman parte del mejor equipo del mundo en el ranking Fifa.
Xavi es el mejor jugador delante de Cristiano Ronaldo, y Messi.
Casillas es el mejor portero, delante de Buffon, y Van der Saar.